lunes, 6 de abril de 2009

Mis ojos se abrieron solo y en contra de mi voluntad, a las 8:46 de la mañana.
Cuando bajé no había café... y tuve que tomar té, y me acordé esos días cuando era chica y cuando estaba enferma, todo se solucionaba con un té con limón de sabor horrible y de peor humor.

A media mañana me llamó el Flaco que estaba estudiando y no tenía quién le prepare mates lavados medio frios y bien dulces, entonces me fui a verlo y me llevé mis cosas para leer.

A la hora de almorzar, estaba antojado de milanesa de pollo de la shell de la esquina... aunque me pareció que en realidad tenía miedo de lo que pudiera cocinarle.

Me volví después de comer... y me dormí un rato.
Mis ojos volvieron a abrirse a las 8:46 pero esta vez de la noche...

Podría ir al casino y jugar en la ruleta a esos números... o a la quiniela... pero no creo en esas cosas... Voy a tener que hablar con Sergio, él siempre me baja a tierra.

1 comentario:

Es muy probable que ellos no te lean... es lógico, no saben que estás leyendo sus diarios intimos. Por eso, podes decirnos lo que quieras...